Niña jugando feliz foto sepia

L[dropcap color=”” boxed=”no” boxed_radius=”8px” class=”” id=””]L[/dropcap]a escoliosis o espalda desviada, en la mayoría de los casos se dice que es idiopática (o de causa desconocida). La osteopatía da un nuevo enfoque observando que son lesiones que se pueden producir ya por malas posiciones durante la vida intrauterina o en el momento del parto y en ocasiones también puede estar asociada a situaciones de carácter emocional a las que puede verse enfrentado el niño y que nos pasan desapercibidas. Si nuestro hijo tiene escoliosis deberíamos darnos cuenta cuánto antes para poderle ayudar, lo que nos llamará la atención será:

Un hombro más alto que otro
La altura de las escápulas (o paletillas), una será más alta que la otra.
Adopta malas posturas sentado: al escribir, ver la tele, comer… No porque ésta sea la causa de la escoliosis en sí misma, sino porque es la postura más cómoda para él y aunque quiera no podrá estar derecho durante mucho tiempo lo que nos pondrá a los padres de los nervios.
Si nos fijamos al ducharlo veremos la línea glútea de los pliegues del culete que no está derecha, estando también un lado del cuelte más alto que el otro.
Un ojo más alto que otro, (si veis fotos de carnet se puede observar desde temprana edad).
En los niños al principio de ver estos signos la escoliosis no está instaurada, el pediatra te dirá que tiene actitud escoliótica pero no hay que perder tiempo porque si no se trata, cuando vaya creciendo será cada vez más difícil corregirla. Antes de hacer un tratamiento más invasivo como un corset o cirugía visita a tu osteóopata que podrá ayudarle de forma eficaz y respetuosa con su cuerpo.

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