María José Díaz De MEra _Osteopata

Mi vocación es ayudar a las personas a que encuentren su camino para sanarse y eso haré allí donde esté

Nací en Valdepeñas en 1982 aunque me crié en Manzanares, ambos pueblos de la provincia de Ciudad Real, la tierra de Don Quijote. A los 10 años me diagnosticaron escoliosis, me hicieron un corset al revés y a los 11 años me tuvieron que operar y me plantaron dos hierros en la espalda que me llevan más derecha que una vela, los cuales tengo perfectamente integrados en mi persona y me han enseñado muchas cosas.

Siempre me dijeron que mi escolisis era idiopática (sin causa conocida…) y yo siempre he querido entender… porque eso de que uno se tuerce porque “te ha tocado”, como al que le toca la lotería… pues la verdad es que nunca me lo creí del todo.
 Así que me fui a Madrid a la Universidad Complutense a estudiar fisioterapia y al acabar la carrera volví a mi pueblo a trabajar en el Hospital Comarcal.

En aquella época tuve una crisis existencial de ésas de cambio de etapa de la vida (trabajo, familia, pareja….) y me empezó a doler la espalda. Yo por aquella época no sabía que a uno le podía doler la espalda por un bloqueo emocional, nadie me lo había dicho y me querían dar antidepresivos. En esta época conocí la osteopatía que me salvó la vida, porque tras meses de baja laboral y de haberme puesto a estudiar filología inglesa porque pensaba que nunca más podría ejercer de fisio por “los hierros de mi espalda”, fui al osteópata y en una sesión me puse bien. Él me dijo: “cuando encuentres tu camino te dejará de doler la espalda”.

Yo sólo tenía 23 años y decidí que mi camino era la osteopatía y mi vocación la de ayudar a sanarse a los demás.
Empecé a estudiar Osteopatía en la ECO (Escuela del concepto Osteopático) embarazada de mi primera hija, a los dos años vino mi hijo y a los 30 acabé el trabajo de fin de estudios ya en Barcelona.

En este trabajo de fin de estudios, investigué en la clínica universitaria Dexeus a 104 bebés y observé cómo influyen los tipos de parto en la salud de los niños y como puede ayudar la osteopatía en la lactancia y en la detección precoz y tratamientos de enfermedades como la plagiocefalia y la tortícolis congénita. (ver el video).

La maternidad y el mudarme a Barcelona cuando mis hijos tenían 9 meses y dos años y medio me abrió la mente y me hizo replantearme la vida y el concepto de salud. En aquella época aprendí que uno se puede poner malo por un problema físico, bioquímico o emocional, más tarde descubrí también el poder de las geopatías. En 2010 abrí mi consulta en Barcelona en la que sigo trabajando a la que llamé Adéu Dolor.

Complementé mi formación especializándome en el campo de la osteopatía con Abordaje Tisular, Pediatría y Ginecología. Empecé a impartir charlas informativas para familias  (video), a hacer talleres como Adiós Mocos para ayudar a combatir los problemas respiratorios con medicinas alternativas y masajes y dejar de utilizar la medicación tradicional y me he seguido formando para aprender a utilizar cuarzos, alimentación y aceites esenciales.

En 2014 empecé la formación de especialista en Terapia Transpersonal en la Escuela Española de Terapia Transpersonal y al final del primer curso tenía que hacer un trabajo que se convirtió en mi libro: Tetas, Colillas y Otras Cosas Finas, en el que explicó cómo comunicar la sexualidad a los niños de forma sana al tiempo que los padres realizan un crecimiento personal. Se ilustra con casos clínicos para dejar constancia de que lo que se bloquea, aunque sea en la infancia; se traduce en enfermedad antes o después.

En 2015 empecé a formarme en Reiki, técnica energética que me ayuda a profundizar más aún en la consciencia celular del paciente y en su campo energético general. En Abril de 2016 mi amiga Rut y yo creamos la plataforma Aceites esenciales Gota a Gota para ayudar a las personas a cuidar de su salud con los aceites esenciales, un proyecto lleno de ilusión, trabajo y cariño.
A principios de 2016 empecé a visitar también en mi tierra, así que ahora hay dos Adéu Dolor: Adéu Dolor Barcelona y Adéu Dolor Manzanares. En estos proyectos no estoy sola, cuento con un equipo de grandes personas y profesionales que marcadas por la maternidad, la crianza y el entender a las personas desde la globalidad de lo que les pasa, lo que dicen y lo que no dicen… acompañan a los pacientes, cada una desde su especialidad, a que recuperen su salud y encuentren su equilibrio perdido recuperando su fuerza y sabiduría interior.

En Adéu Dolor siempre estarás en buenas manos. Manos que sanan, que nutren, que escuchan y que amorosamente acompañan desde el respeto, la escucha, el no juicio y el amor.